Mini diálogo de Johan y Lefara
La joven curiosa de objetos perdidos, se mete en una cueva a hacer su búsqueda y se asombra al ver las piedras preciosas, tan brillantes que se reflejaban varios arco iris en la vista.
Johan: “¡Una intrusa!”
Aparece Johan detrás de ella, amenazándola con su pico de hierro.
Lefara: “¡Ah! ¡No! ¡No soy una intrusa! ¡Solo vine en busca de cosas perdidas!”
La comerciante, asustada, se agacha cubriendo su cabeza con sus manos, sin ver al minero que la sorprendió.
Johan: “Era broma, perdón por asustarte así”
El hombre baja su pico y la joven se da gira hacia él, poniéndose de pie y preguntándose quién es. En su giro, se le caen monedas y amuletos al suelo.
Lefara: “¡No entré a robar nada!”
Johan: “Te creo. Te creo. Eh, se te cayeron cosas”
Lefara palma su falda para limpiarse el polvo de tierra.
Lefara: “Casi me da un infarto… Y no te preocupes, siempre me caen cosas. ¿Y esa piedra de tu cintura?”
Johan: “Es la painita, la piedra considerada más rara de encontrar”
Lefara: “¡Ah! ¡Debes ser una persona muy afortunada! Y tienes otra piedra llamativa en el collar”
Johan: “Es un pedazo de una gema arco iris, ¿por casualidad no la conocerás? ¿Gema de arco iris?”
Lefara: “No… No me suena. Ni escuché rumores de alguna piedra así. Lo siento”
Johan: “Ya me lo esperaba. ¿Querés llevarte alguna de estas piedras?”
Lefara: “¡Gracias! Pero como dije, no vine a robar nada. Si esto están pidiendo ser encontradas por mineros como tú, mejor no toco nada”
Johan: “Sabía que no viniste a quitar nada. Por buen comportamiento, te regalaré un poudretteite”
Lefara: “¡No! No quiero llevarme nada de aquí. ¡Nos vemos, minero afortunado!”
Johan: “Qué simpática. Se le cayó muchas cosas mientras se iba y no se dio cuenta”
Después del cruce casual se han olvidado del encuentro. Tiempo después se vuelven a encontrar, durante la invasión, pero se ven como si fuese la primera vez que se cruzan.
