¡Esta es una revisión vieja del documento!
Yaro, un joven de una tribu de Wereld (Mundo África), está cansado de vivir en ese mundo y sueña constantemente en irse al mundo del Sol. Está tan interesado que vive sus días mirando por su telescopio al Sol, muy intrigado en saber si es cierto el mito de los titanes e imagina que criaturas podrán habitar ese hermoso lugar. Yaro trata de convencer a la gente de su tribu de la existencia de estos titanes, pero ellos lo ignoran y solo creen que es un mito.
Tan interesado en viajar para ese lugar, recorre su mundo durante varios días en busca de una nave o algo que le permita llegar hasta ahí, buscando de eso que le permita cumplir su sueño.
Un dia se encuentra con un cueva oscura y tenebrosa, que nunca nadie había entrado por el miedo de lo que podría haber ahí dentro. Decide entrar y recorrer el lugar. En eso, a lo lejos veía una luz muy brillante y empieza a ir para ahi. Con intriga y miedo se dirige ahí, hasta tal punto que no ve más nada de lo brillante que era esa luz, de pronto la luz empieza a apagarse y puede ver cada vez más, algo raro y distinto que lo que veía antes. De pronto puede ver con claridad y se da cuenta que no está más en la cueva donde había estado. Muy asustado empieza a correr y a correr, hasta que mira para arriba y se da cuenta que hay un campo de fuerza del color del Sol, y es en ese punto que se da cuenta que estaba en ese lugar que había soñado tanto tiempo.
Al llegar al Sol, Yaro empieza a recorrer y explorar el planeta en busca de los titanes. A medida que avanza se empieza a desesperar al ver que no encontraba no encontraba criaturas, ni ningún animal y pensaba que era todo mentira. Estaba muy decepcionado.
Cansado de buscar, empieza a escuchar ruidos y se dirige hacia allá. Llega a una especie de templo y al entrar, se encuentra con unas criaturas extrañas, las cuales Yaro pensaba que era los titanes. El se dirige hacia ellos desconfiadamente y las criaturas lo ven y lo empiezan a perseguir hasta que se desata una pelea entre Yaro y esas criaturas extrañas. En un momento de la pelea aparecen unos seres extraños y lo ayudan a el a derrotar a esas criaturas. Cuando termina la batalla Yaro se da cuenta de que esos seres extraños que lo ayudaron resultaban ser los titanes. El les agradece por ayudarlo y los titanes se quedan mirándolo fijo y sorprendidos. No podían entender como Yaro pudo llegar hasta ahí. Luego entran en una discusión para decidir qué hacer con el.
Los titanes al final deciden devolver a Yaro a su mundo, pidiéndole que no cuente nada de lo que vio y terminan cerrando el portal.