Los ciudadanos de JAVA (isla central) estaban regidos por el jefe GO-TU, quien rendía culto a TU, dios de la guerra y la supervivencia de la humanidad. La región se compone de la isla central y balsas que rodean la isla. Éstas fueron proporcionadas por PAPA (madre de todas las islas). para que sus hijos sobrevivan a la disputa entre los dioses TANE (dios del bosque) Y TANGOROA (diosa del mar). La isla tiene en su centro forma de huevo, y en su interior yacen TU y TAWHIRI (dios de los vientos) junto a las almas de sus hermanos. Cuando el actual jefe de JAVA, GO-TU, tomó el mando, exilió a muchísimas personas de la isla, mandándolas a las profundidades del océano (no se trata de los kowalts, hablamos de las personas en general que solían frecuentar o vivir en la isla), recortó recursos proporcionados por la isla hacia las personas y el conocimiento se volvió limitado, perdiendo los saberes sobre la población del mundo acuático y sobre lo que pasa en la isla en realidad. En cada una de las balsas vivían diversas familias. Nuestra historia empieza con BOBE (antigua guerrera en la isla que rendía culto a papa y fue desterrada) junto a su nieta IOLUNGA (joven aprendiz de bobe que perdió a sus padres). IOLUNGA es descendiente de dioses, aunque ella todavía no lo sabe, BOBE sí y le transmite muchísimos conocimientos sobre mitología, astronomía, geografía además de diferentes habilidades, como soltarse de la red de balsas. Estos son conocimientos que tiene la gente de la isla pero que no los habitantes de las balsas.
A su vez, WEEN (perteneciente a la especie acuática que reina los mares de Oceanía) desde pequeño tiene fascinación por las historias que le contaban sobre las especies terrestres. Siempre supo que quería dedicar su vida a conectar a su especie con las terrestres y generar un reencuentro de culturas. Tarea difícil ya que los terrestres no pueden visitar su mundo y viceversa. Pero con su capacidad para recorrer largas distancias y su gran habilidad intercomunicacional y emocional, está decidido a cumplir su objetivo y reconstruir parte de la historia.
La especie subacuática mutó convirtiéndose en humanos con características anfibias y generando diferentes nuevas especies. Según su mitología es esto sucedió porque ante la furia de TAWHIRI, los peces y un par de reptiles buscaron refugio en el mar. TANGOROA estaba furioso con TANE por haberle dado refugio a sus hijos luego de la huida, a partir de ese momento TANE le dio a sus hijos herramientas de caza, canoas, anzuelos para cazar a los hijos de TARANGOA. Su especie mutó y se transformó en un imperio que daba culto a TARANGOA. Luego de instruirse como explorador, con el objetivo de ampliar los conocimientos de su sociedad y recuperar saberes perdidos en la reclusión a las profundidades; WEEN decide escaparse para emprender un viaje y, con entusiasmo, descubrir qué hay más allá del agua verde, donde el agua se torna más densa y los rayos de luz no pasan y sólo lo desconocido habita.
Antes comenzar su viaje y alejarse de su civilización, WEEN decide llevarse sólo lo indispensable y viajar ligero. En uno de sus primeros recorridos, ansioso y un poco temeroso, toma la decisión de acercarse a un ser pequeño que logra observar a través del agua verde (IOLUNGA) . Éste se encuentra leyendo algo en una balsa; WEEN no quiere asustarle, por lo que piensa detenidamente cómo acercarse; poco a poco comienza a avanzar, hasta que rompe la superficie y emerge silenciosamente. El extraño ser no lo ve, el libro lo oculta e impide el contacto visual. WEEN sopla por su orificio para provocar ruido y que note su presencia. La criatura baja el libro y sus miradas se encuentran. WEEN no tenía muy en claro cuál esperaba que fuese la primera reacción de la criatura, pero la realidad igualmente lo sorprendió y agradó. IOLUNGA al bajar su libro examinó con la mirada a este ser desconocido, no sabe por qué, pero le inspiraba confianza y seguido a eso, esbozó una sonrisa. Este gesto no era algo habitual entre los suyos, aun así WEEN, sin saber muy bien por qué, lo supo interpretar como algo positivo, por lo que se animó a acercarse.