Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
20 Noviembre 2015

Multimedia como objeto de frontera

Por Romina Flores

Diseñadora Gráfca
Coordinadora de la Productora Multimedia, Universidad Maimónides
Integrante del colectivo artístico “Proyecto Untitled”

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El mundo de hoy puede ser pensado como una gran red que todo lo cruza, lo relaciona y lo encierra, lo clasifica y lo descarta.

La ausencia de un único autor en las cosmogonías que reinan en nuestra época indica que es posible divisar la idea de link (enlace) como cadenas de pensamientos que forman parte de esta red en donde es posible hacer converger diferentes disciplinas sin importar más que el resultado de ese encuentro.

(…) Es posible que diversas entidades misceláneas pertenezcan a un mismo mundo, cruzándose entre sí y formando, al hacerlo, complejos diseños, y, así, no procedemos a crear un mundo nuevo cada vez que separamos dos cosas o cuando volvemos a unir otras, esta vez de manera diferente. Pero los mundos pueden ser diferentes sino todo lo que a uno de ellos pertenece también a otro.” (Goodman, 1990:26)

En este sentido, el arte multimedial es un vehículo que permite interrelacionar diferentes saberes a partir de la utilización de determinados objetos que conviven en los intersticios de las diferentes disciplinas.
La noción de objeto-frontera fue puesta en escena para analizar el contenido del trabajo colaborativo en general y en particular que se realiza en ausencia de consenso”. (Star 2010:20)

Bajo este concepto, podemos ilustrar parte de nuestra labor dentro de la Universidad.

A través de un proyecto pedagógico que toma forma de colectivo artístico dentro del área de Multimedia, logramos unir diferentes sectores de la universidad con un mismo objetivo; trabajo artístico, divulgación científica y adelantos tecnológicos, que si bien no han sido concebidos para trabajar juntos, se entrecruzan independientemente de los resultados obtenidos por cada sector del saber, logrando consolidar una nueva red de interacciones como forma de trabajo integradora.

Nuestra excusa para llegar a resultados innovadores en este proyecto de investigación es la obra de arte, enmarcándola dentro de las nuevas concepciones que se ven atravesadas por la tecnología y la ciencia.
El arte como elemento revelador de todas las épocas, se encarga de poner en evidencia y sumarle conciencia a estas búsquedas científicas y artísticas. Asistidas por la tecnología confluyen en híbridos nacidos como “obra de arte” que potencialmente buscan resultados funcionales en un futuro próximo, siendo portadores de un trabajo de investigación de un equipo multidisciplinario propiciado a partir de la multimedia. Los artistas se alían con otros actores sociales para producir maneras experimentales de convivencia y coexistencia entre las diferentes disciplinas.

Estas obras toman forma en el espacio como instalaciones de forma virtual o real, permitiendo asistir a un evento único, al que momentáneamente se lo puede denominar como “innovador” y que se da a partir de la relación generada entre la triada: artista – obra – espectador.

Y es también en forma de tríada que se concibe la obra a partir de la fusión de los conocimientos aportados desde las distintas esferas del saber: ciencia, tecnología y arte.

La problemática que se presenta al querer accionar sobre los objetos-frontera es la de encontrar una herramienta pertinente que logre no atravesar las distintas dimensiones en las que éste puede desarrollarse, sino una que actúe como punto de encuentro entre estas disímiles naturalezas.

El encuentro de la interfaz como elemento preponderante en los objetos-frontera, indaga en el cambio de la definición de obra de arte, debido a la pérdida de su carácter único en la era de la reproducción técnica. En este sentido, podemos atribuir a esta pérdida de singularidad, un mayor alcance de conocimiento para el público general a través de múltiples canales de información, originando una democratización del saber y encaminando al artista individual hacia la multiautoría enlazada con las comunidades experimentales.

El alcance de estos desarrollos multimediales y sus consecuencias sobre la cultura y la sociedad a partir del arte ha logrado manipular resultados técnicos para invadir nuevas dimensiones dentro de la vida cultural de una sociedad. La experimentación con diferentes tipos de lenguajes, desde estéticos hasta informáticos, han posibilitado que se desarrollaran conceptos básicos para articular la lectura de la obra de arte tecnológica y multimedial que presenta singularidades que van desde el inicio del proceso de creación hasta la exhibición. Ante cada nueva propuesta, se presenta la necesidad de dar con la herramienta adecuada que pueda convertirse en un portal de comunicación para garantizar su interpretación y la intervención del espectador.

En este sentido, lo interesante del trabajo con objetos-frontera es, justamente, interrelacionar todo el tiempo estructuras o configuraciones que no pueden organizarse jerárquicamente.

Nuestro proyecto pedagógico “ProyectoUntitled” se sostiene sobre la sólida base de un grupo interdisciplinario en el que participan directivos, docentes, alumnos y profesionales de las áreas de ingeniería, ciencia y multimedia, en el que se generan relaciones transversales de trabajo en equipo. El proyecto presenta un enfoque integral, centrado en la investigación, la docencia, la elaboración de estrategias y el análisis del diseño de la vida cotidiana. Fue pensado como un sistema articulado entre educación, trabajo y experimentación pero que intenta ser efectivo, flexible, amplio y de una calidad tal que contemple un conjunto de competencias que les permita a los integrantes del colectivo acceder a distintos tipos de técnicas de diversas áreas de actuación profesional.

Bajo esta mirada, el propio colectivo artístico funciona, dentro del ámbito de la universidad, como un objeto-frontera en sí mismo, dadas las interrelaciones que realiza con otras áreas del conocimiento. De hecho y con el correr de algunos años de trabajo en conjunto, en “ProyectoUntitled” hemos incorporado a nuestras producciones elementos biológicos, con científicos, artistas e investigadores del área invitados, siendo un colectivo pionero en la Argentina en el desarrollo de obras de bioarte. Esta forma de trabajo da pie a la democratización del conocimiento y a la ruptura con la noción de artista único.
Con nuestros desarrollos artísticos, intentamos acercar al público general no sólo innovaciones en las formas de hacer arte, sino avances en el trabajo de investigación científica y tecnológica. De esta manera, enunciados y descubrimientos que quedarían encerrados solo en el ámbito académico llegan al conocimiento de diferentes actores sociales que podrán resignificarlos a través del trabajo intelectual o experimentarlos mediante la interacción directa con las obras.

En la multiplicidad de mundos que representa, la obra de arte tecnológica tiene el valor agregado de acercar una información imposible de conseguir por parte del público y a su vez, al presentarse como algo posible de ser intervenido por el espectador, interpela directamente sobre problemáticas complejas de nuestra época.

En este sentido, a partir de este diálogo que se genera entre los involucrados en la creación de la obra, los invitados a participar de la misma y los espectadores, se origina una nueva forma de acercamiento a partir de la experiencia.

Esta experimentación, muchas veces inconsciente por parte del espectador, repercute en su manera de percibir el mundo. Contrariamente a lo ocurrido siglos atrás, en donde el arte también tenía un rol educador pero sólo podía ser asido por el genio artístico, en este momento, las obras y artefactos artísticos ponen a disposición del cuerpo social una suma de estrategias y desarrollos técnicos desde muy rudimentarios hasta de alta complejidad, que permiten apropiarse de modelos artísticos presentes en las obras de arte tecnológico, a pequeña escala e incorporarlas, a través del tiempo en la vida cotidiana.
De esta forma, el arte visibiliza también ciertas estrategias técnicas que pueden servir a futuro para el desarrollo de bienes de consumo y servicio. Y en este desarrollo es en donde, de manera rizomática, siguen apareciendo oportunidades, opciones y hallazgos para comenzar el ciclo desde principio, nuevamente.

Dentro de este panorama y apoyada en el trabajo conjunto, nuestra época va cambiando la mirada sobre la definición de artista: ante el avance científico y tecnológico, el acceso irrestricto a la información y la democratización del conocimiento, resulta cada vez más difícil pensar en un trabajo en solitario, aislado de cualquier tipo de interacción, en donde sólo el genio iluminado del artista sea el responsable total de la obra y sus potenciales consecuencias, enfrentado a la visión de un colectivo artístico emparentado a otros colectivos de las ramas del saber, participando en la creación de objetos multidimensionales al adicionarle cada uno de ellos, su mirada particular y sus competencias específicas.

Las nuevas tecnologías, tanto analógicas como digitales, suman una sensibilidad nueva al momento de reflexionar sobre las imágenes tomando como base material el movimiento, el espacio y el tiempo, combinando lo real con lo virtual.

A nuestro criterio, la obra de arte tecnológica-multimedial aparece como el vehículo de resignificación de los objetos-frontera compartiendo conceptos y otorgando simbolismos propios en cada esfera que atraviesan.

Las capas se intersectan, se cruzan, se yuxtaponen y a veces logran fundirse. Por ello las producciones culturales son, en su mayoría, híbridos que resultan de estas estrategias de mezcla y remix.

Al definirlos como materias que atraviesan distintas dimensiones del trabajo intelectual y artístico, podemos también redefinir el hecho artístico como una nueva forma de trabajo que destierra la noción de creación colectiva para darle paso a todos los cruces posibles propiciando una fertilización cruzada con transferencias estructurales de un campo a otro, permitiendo conversaciones, colaboraciones, préstamos, amistades, entretejidos de deseos y competencias que devienen en una ecología cultural.

Cuestionada la forma material de la obra de arte, atravesamos el período de la operación de géneros, medios y lenguajes que permiten mostrar el desempeño de esta nueva percepción desde otras prácticas sociales, elaborando producciones metadiscursivas que descubren intersticios entre campos de producción del conocimiento para analizar enunciaciones propias.

Esta nueva organización de trabajo hace que el arte contemple situaciones que no son sólo culturales, sino que muchas de ellas se encuentran ligadas a las vanguardias tecnológicas de cada país. En nuestro caso, en múltiples ocasiones, encontramos que un pensamiento low-tech puede acceder a través de la investigación a resultados high-tec producidos ad-hoc.

En el escenario nacional actual, se extreman las capacidades autodidactas que impactan directamente en los procesos pedagógicos que desde los planes de estudio de la mayoría de las instituciones académicas, implican una nueva forma organizacional a partir del trabajo en equipo. Por este motivo, son reconocidas las obras o proyectos colectivos que ven la luz a partir de esfuerzos desinteresados de distintas disciplinas. Como propuesta pedagógica, estimulamos a nuestros estudiantes a desarrollar mediante estrategias posibles, un proyecto artístico a partir de la resolución de problemáticas tecnológicas complejas que, inevitablemente y dadas las circunstancias, serán las que deberán afrontar en el campo profesional e invitándolos a reflexionar sobre el arte como una actividad que se genera a través de un pensamiento creativo y un pensamiento estratégico, estableciendo una relación directa con la expansión de la disciplina, considerando aspectos de gestión y planificación como conocimientos necesarios para el desarrollo profesional tanto del artista, como el desarrollador o el diseñador, debido a la necesidad de las empresas de incorporar la creatividad, la innovación y la investigación como herramientas de competitividad.

Nuestro desafío para el futuro no es solo lograr que este trabajo interdisciplinario siga teniendo la capacidad de conectarse con otros para conseguir procesos heterogéneos que a su vez den apertura a otra multiplicidad de mundos para seguir ampliando su actividad rizomática y haciendo accesible la llegada de nuevas investigaciones científicas y modelos de tecnología a todos los actores sociales.

Nuestro colectivo artístico trabaja como una innovadora propuesta que intenta propiciar cada vez con más fuerza la idea de un arte nacido entre nuevas solidaridades junto con innovadoras prácticas estéticas y analíticas que reflexionen constantemente sobre las semióticas vigentes y obliguen a nuevas experimentaciones culturales y sociales.

 

Este artículo fue publicado en el libro
Artmedia 15 años
Editorial Científica y Literaria de la Universidad Maimónides
1ra edición, noviembre 2015