Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
20 Noviembre, 2015

El futuro de la Multimedia

Por Joaquín Fargas

Director artístico del Laboratorio Argentino de Bioarte.
Profesor titular de la Licenciatura en Tecnología Multimedial, Universidad Maimónides.
Director de Ex Arte, Centro Exploratorio de Arte, Ciencia,Tecnología.

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Lo mejor del futuro es que es impredecible. Qué sería de nuestras vidas si estuvieran signadas por una suerte de predestinación, sin conjeturas o inferencias que nos permitan jugar con nuestras mentes, con la creatividad.

El futuro siempre nos sorprende, inclusive cuando coincide con nuestras fantasías. Prueba de ello, es la constante en donde comprobamos que la ciencia ficción se convierte en realidad. Quién pudiera imaginar que las grandes aventuras de Julio Verne se harían realidad.

Cuando Georges Méliès produjo una de las primeras películas de la historia del cine, esos relatos parecían acercarnos un poco más a la realidad, al darles movimiento y vida a sus personajes. Era ficción, ¿pero qué habrán pensado los directivos de la NASA o los políticos que tomaron la decisión de seguir adelante con un proyecto como viajar a luna? ¿Acaso no fue una verdadera “odisea” hecha realidad?

Pero yendo al tema que nos ocupa, o sea al futuro en relación a la multimedia, podemos consultar al oráculo y preguntarle cómo se imagina el avenir en relación a los nuevos medios.

Formularnos preguntas y no tener respuestas y volver a realizarnos nuevas preguntas en base a la ausencia de respuestas, es el camino hacia la creación y el descubrimiento. En otras palabras, cruzar la delgada línea entre realidad y ficción.

Ahora bien, ¿qué es la multimedia? Esa palabra compuesta que, en su propio nombre, nos otorga la idea de multiplicidad y capacidad; esa facultad de convertir el mensaje en algo que nos produce un efecto real. Similar al juego de palabras planteado por McLuhan entre los términos mensaje y masaje -por el parecido de los términos “message y masaage”, en ingles-.

McLuhan también afirmaba que el medio es el mensaje. Qué son los medios sino esa forma de transmitir de comunicarnos entre nosotros, en sentir esa conexión; ese contacto que nos dice acá estamos para sentir, reflexionar, inferir crear, amar, odiar…

La historia del hombre es una expresión de esos sentimientos, las formas de transmitirlos y recibirlos a través de todo los medios disponibles. Desde sus orígenes, con lenguajes guturales que todavía hoy perduran y que duelen en la profundidad de la garganta o las pinturas rupestres que aún nos comunican historias de hace más de 30000 años; hasta las más sofisticadas tecnologías de mediación que utilizamos a diario.

Durante casi toda la historia del hombre la transmisión oral fue el medio para lograr que la cultura permaneciera en el tiempo. La escritura, luego, en distintos soportes, hizo que parte de información ancestral llegara a nuestros días. Pero no fue sino hasta la llegada de la imprenta que la información se masificó y pudo ser compartida

Los medios siempre fueron para expresarnos, comunicarnos a través del lenguaje, expresar un sentimiento a través de un poema o una canción, impactar nuestros sentidos a través de una escultura o una pintura. Esos medios cuya hegemonía duró desde que el hombre es hombre hasta principio del siglo pasado, hoy es aggiornada por el advenimiento de las llamadas nuevas tecnologías.

 

El oráculo
Hoy los medios para expresarnos, para comunicarnos, se han multiplicado y se han masificado. Las grandes vedettes del siglo XX como la radio y la televisión impactaron en el mundo y con la aparición de Internet, a fines de siglo, la aldea global de McLuhan se hizo realidad.

Y ahora vemos a los medios cambiar rápidamente. Quién era capaz de imaginar, años atrás, que lo digital intervendría en la fotografía, modificándola a discreción, logrando resultados que no difieren de la “realidad”.

Tampoco nadie anticipó la llegada de las redes sociales ni de la necesidad de los community manager para gestionarlas.

El acceso a la masividad por parte de cualquier persona, cambia las modalidades: todos tenemos acceso a esos 15 minutos de fama, como decía Andy Warhol. Cualquiera de nosotros puede tener un blog y expresarse, e inclusive, en muchos casos, evadir la censura en lugares donde hay un férreo control; todos podemos hacer comentarios al pie de notas en periódicos de gran relevancia y dar a conocer nuestra opinión sin, prácticamente, ningún tipo de filtro. La carta de lectores, como medio de comunicación y expresión para transmitir nuestras ideas, es casi obsoleta.

El futuro (como lo podemos imaginar)
Primero fue la comunicación a través de texto, luego fue el turno de la radio y la TV -audición y visión, respectivamente- y más tarde llegó la interacción.

Quizás pronto se sumarán otros sentidos. Otros medios para comunicar, a la distancia, olfato y tacto. La tecnología ya está disponible para experimentar estos medios. Pronto, podremos ir hacia otros lugares como la telepatía. De hecho, la telepatía entre hombre-máquina ya es posible con dispositivos que interpretan nuestra actividad cerebral.

Ciencia futura
En los próximos años, probablemente se podrá estudiar el corrector de aroma para un artículo o gacetilla o el toque que dábamos a través de Facebook puede llegar a ser real, regulando la intensidad de mayor a menor en función de la expresión que queramos imprimirle a nuestro relato, como cuando tocamos el brazo de alguien al contar una historia para enfatizar nuestra expresión.

Ciencia ficción
Al descender el nivel de la verosimilitud científica nos adentramos en la ciencia ficción, aunque de ninguna manera considero que no pueda ser real en el futuro.
Quizás a través de una aplicación DNA Shop – algo así como ADN media- podremos modificar nuestra propia esencia. ¿O acaso ya no modificamos nuestra imagen?
No hay ninguna duda de que el hombre ha manipulado la genética, la cruza de razas para mejorar la calidad de determinadas especies -o simplemente para modificarlas-. A esto, se le sumará la capacidad científica y tecnológica de modificar la esencia de los seres vivos a través de la ingeniería genética.
En otros términos, nuestra vida ya es un multimedio. Sólo precisamos un poco de información y mucha práctica para dominarla.