Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
11 Septiembre, 2013

Hablar, no ser hablados

Por Daniel Lambré
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Entrevistamos a Fernando Salzano y Marcelo Lourenco, dos alumnos de cuarto año de la carrera de Multimedia, para que nos cuenten de qué se trata el trabajo que están realizando en el marco de la materia Comunicación Social II, con respecto a la repetición del discurso del otro, la influencia de los medios y el «ahorro de la terrible tarea de pensar».

¿Pensamos libremente? ¿O repetimos el discurso del otro?
«Si está en el diario, es cierto».
«Se dice que fue el portero».

Jacques Lacan decía que «somos hablados por el inconsciente, y que el inconsciente es el discurso del otro». Por lo tanto, hay un sujeto que «es hablado» por la TV, por la radio, por nuestros amigos y por el taxista. Y repetimos. Con los mismos puntos, comas e inflexiones. Esto es lo que lo que Heidegger llamó el «estado de interpretado»: mis pensamientos son en realidad los pensamientos de otros. Yo no interpreto nada, otros interpretan por mí.

Es que si el mundo está decidido, dice José Pablo Feinmann en su programa de TV, «no tengo que sufrir, pienso en lo que hay que pensar, digo lo que hay que decir, leo lo que hay que leer y paso por la vida en general tratando de ignorar un hecho fundamental, que es mi propia muerte».

Muy parecido, en su película «Manhattan», Woody Allen afirma que todos los problemas que nos creamos: enamorarnos, separarnos y volvernos a juntar, entre otras cosas, son para evitar pensar que nos vamos a morir.

Ahora bien, ¿qué juicios válidos posibilitan un aumento de nuestra capacidad de acción? O concretamente: ¿de qué forma puedo romper las ataduras del «estado de interpretado»?, ¿es posible cuestionar de lo que se dice, por ejemplo, en los medios de comunicación?

Entrevistamos a Fernando Salzano y Marcelo Lourenco, dos alumnos de cuarto año de la carrera de Multimedia, para que nos cuenten de qué se trata el trabajo que están realizando en el marco de la materia Comunicación Social II, con respecto a la repetición del discurso del otro, la influencia de los medios y el «ahorro de la terrible tarea de pensar».

¿Qué es el «estado de interpretado»?

Marcelo Lourenco: Se  denomina estado interpretado, al momento -o los muchos momentos-, en el que una persona transmite una idea o pensamiento que no responde a un razonamiento propio,  sino que por el contrario, reproduce lo promulgado por  otra persona o medio, sin una previa reflexión. Según Heidegger «Hay un enorme sistema que piensa todo por nosotros ahorrándonos la terrible tarea de pensar». A esta situación se la llama, vivir en estado de interpretado.

Fernando Salzano: Hoy en día vivimos en un mundo en el que las personas son muy influenciadas por los distintos medios existentes. Estas personas no tienen un pensamiento propio, sino que «son pensadas», y lo más importante de esto es que no son conscientes de esta influencia en la cual están sometidos.

Creo que lo mejor es poder tener cierta competencia a la hora de escuchar al sistema, a los medios, y una vez obtenida la información, procesarla y reflexionar para poder pensar en base a nuestros propios pensamientos: «hablar, no ser hablados».

¿En el marco de qué materia están analizando este tema?

Marcelo Lourenco: Este tema lo tratamos en la materia de Comunicación Social II, de cuarto año, donde las temáticas abordadas son aplicadas en algunos puntos técnicos vistos en la carrera como web 2.0, uso de las redes sociales, entre tantos otros.

En este trabajo puntualmente, tenemos que crear una imagen gráfica donde se vea aplicado el estado interpretado, complementando con una pequeña conclusión del tema y compartiéndolo en Facebook. De esta manera, nos proponemos dar lugar a otras personas para poder opinar sobre el tema, compartiendo posteriormente, el feedback obtenido, para luego debatirlo en clase.

¿Y cuál es su opinión al respecto: pensamos todos distinto o todos iguales?

Marcelo Lourenco: Yo creo que las personas al tener distintos gustos, preferencias, costumbres, etc., pueden generar opiniones diferentes sobre un mismo tema. Cuanto más investiguemos sobre lo que nos interesa mejor podremos crear una reflexión sobre ello. El problema se origina cuando  nos dejamos guiar por los medios, que muchas veces parecen ofrecer fundamentos convincentes, lo que terminan limitando las capacidades de poner en crisis la información que se recibe. Por más que en un primer momento  las opiniones  escuchadas  parezcan correctas, es necesario  siempre investigar otras fuentes, evitando que hablen a través de nosotros.

Yo siento que este tema se ve muy reflejado, hoy en día, en la política y los temas de la sociedad.  Las publicidades, propagandas y las distintas fuentes periodísticas  que siguen determinadas líneas ideológicas, sumado a la falta de información sobre estos temas -sobre todo en los jóvenes-, derivan, inevitablemente, en un limitado número de opiniones.

Fernando Salzano: Yo pienso que existen dos grandes grupos, ya que hay varias personas que están influenciadas por los medios y el sistema y estas son iguales en algún sentido, pero por otro lado están aquellas personas que reflexionan y pueden tener un pensamiento propio, marginándose de esta forma de vivir en la cual todos piensan lo mismo. Por otro lado, aquellos que procesan la información recibida y la utilizan para actuar de forma auténtica, indirectamente transmiten su pensamiento e influencian a otros, fomentando la igualdad.

¿Los medios, el poder, etc. hablan a través de ustedes?

Fernando Salzano: En muchas ocasiones, quizá por apresurados o por ansiosos, comentamos cosas a amigos, allegados, familiares, que escuchamos por algún medio sin previo análisis, de hecho en este último año con casos importantes como el de Angeles (Rawson), la tragedia de Rosario, etc., la TV, la radio, y sobre todo Internet nos abastece de un mar información gigantesco, pero que carece de profundidad. Quizá por gustos o afectos, uno escucha a un periodista y luego repite su discurso, pero puede que ese periodista, justamente, esté utilizando su programa para generar rating hablando del tema del momento y, en muchos casos, no nos damos cuenta.  De repente, todos saben de todos los temas. El taxista (el «discurso del taxista») repite lo escucha en la radio y luego nosotros divulgamos lo que él nos contó. Ahora bien… ¿Realmente lo conozco?, ¿Se quién es? ¿Qué ideología tiene realmente?

No está bien repetir, entonces…

Fernando Salzano: Pienso que, por un lado, está mal repetir, pero por otro está bien. A ver…: si yo escucho al taxista y repito, probablemente esté mal, ya que no conozco nada de él, ni mucho menos la fuente de la información. Ojo, quizá resulto ser que la fuente era realmente verídica y si repetíamos estaba bien, pero, personalmente, opino que para repetir, tenemos que buscar y asegurarnos que la fuente sea la correcta y poder transmitir información válida y concreta.

Marcelo Lourenco: Yo creo que no está mal repetir, pero siempre es importante justificar y ser conscientes, de quién fue incorporado dicho concepto.  Tal como uno hace referencias en un texto científico aclarando las citas, los conceptos o ideas que incorporamos, también tienen un origen, el cual es necesario conocer y analizar. Sin embargo, es indispensable ser objetivos a la hora de examinar información, dándonos la posibilidad de crear una nueva reflexión.

En muy poco tiempo serán licenciados en Diseño y Comunicación Multimedial ¿su futura profesión no alimenta -por llamarlo de alguna manera- la repetición?

Marcelo Lourenco: Pensándolo desde el punto de vista, considero que es importante incorporar e indagar sobre los temas que otros profesionales han trabajado, pero siempre teniendo en cuenta que éstas son herramientas, que por un lado ayudan a entender los hechos existentes, pero que, a su vez,  sirven para replantearlos y proponer nuevas alternativas.