Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
13 Octubre 2011

Versión de Hamlet multimedia

Por Multimedia Maimonides
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La alumna de primer año Soledad Macri, Cátedra de Humanidades, nos presenta su punto de vista sobre la novedosa versión del clásico “Hamlet” ofrecida en alemán dentro del último Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA).

Versión de Hamlet multimedia
Mi reflexión acerca de la obra es positiva, ya que me pareció por distintos motivos innovadora, novedosa y atractiva: la implementación de multimedios (por ejemplo: el actor principal, Lars Eidinger, se enfoca a sí mismo con una cámara y esa imagen aparece en la pantalla general) y el hecho de que veinte personajes diferentes fueran representados solamente por seis actores.
El único aspecto negativo de la obra fue que en algunos momentos fallaba el cartel electrónico que permitía a los espectadores leer los subtítulos en castellano con los parlamentos de los actores, al punto que dejó de funcionar momentáneamente alrededor de diez minutos; pero frente a esta situación inesperada el actor principal salió airoso bromeando sobre este hecho y poniendo una cuota de humor al inconveniente, al mirar al público diciendo “game over” (juego terminado).
En cuanto a la puesta en escena, puedo decir que fue una obra un tanto oscura y lúgubre, lo que no quitó el interés por ella. Causó impacto, por ejemplo, el principio de la obra con la música estridente, el féretro rodeado de barro y la lluvia (que representaban la escena de la muerte del padre de Hamlet).
Es notable y admirable el histrionismo de Lars Eidinger, ya que pasa por diferentes estados emocionales de un modo muy dúctil. Es un Hamlet avasallante, desprejuiciado, absurdo, con sentido del humor, emotivo, a veces infantil, pero sobre todo con una inteligencia superior a los demás ya que él se hace pasar por loco frente a todos (y se lo creen) menos con sus amigos, con los cuales se muestra tal cual es y les cuenta el gran dolor y vacío que siente por la pérdida de su padre.
De la vestimenta, opino que era discreta y formal.
Algo que me llamó poderosamente la atención fue cuando Eidinger representa a Ofelia y se cambia de ropa para encarnar a Hamlet. En ese momento fue posible notar que usaba un body (prenda femenina) con relleno para simular el cuerpo robusto de Hamlet, ya que la fisonomía del actor era todo lo contrario. Eso me impresionó bastante, ya que no me lo esperaba.
A pesar de mantener el texto original de la tragedia escrita por William Shakespeare, el director alemán Thomas Ostermeier en su adaptación implementó cierto lenguaje contemporáneo, que se ve reflejado en frases del actor principal, como por ejemplo: “anteojos berretas de obra social” u otras frases un poco subidas de tono.
Es notable el entusiasmo de todos los actores, el estado de éxtasis en que por momentos quedan inmersos.
En cuanto a los términos vistos en clase, puedo decir que la obra refleja claramente la tragedia, ya que culmina con muchas muertes y en el dolor de Hamlet por el fallecimiento de su padre, que no tiene solución. La anagnórisis, a mi entender, se da cuando Hamlet se entera que quien mató a su padre es en realidad su tío Claudio, el actual Rey de Dinamarca.
Es una obra más bien dionisíaca, ya que predominan las fuertes emociones, la locura, la exaltación y lo incontrolable de todos los accionares.