Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
20 Octubre 2011

Las tres vías del "Tranvía llamado deseo"

Por Multimedia Maimonides
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La alumna Pilar Alfaro de la Licenciatura en Tecnología Multimedial realiza un análisis sobre la obra teatral “Un tranvía llamado deseo”, la tragedia contemporánea de Tenesse Williams, para la Cátedra de Humanidades, materia de primer año.
A lo largo de su análisis, la alumna nos revela cómo esta tragedia se desarrolla sobre tres tópicos fundamentales: la hipocresía, el “deber ser” y las situaciones extremas.

Las tres vías del “Tranvía llamado deseo”

Crítica de “Un tranvía llamado deseo” de Tennesse Williams.
Adaptación y Dirección: Daniel Veronese.
Con Diego Peretti, Erica Rivas y elenco. Teatro Apolo.

“Un tranvía llamado deseo” nos propone un recorrido hasta los sentimientos profundos, humanos y universales de cada hombre y de cada mujer. Se concentran en los personajes el amor filial de los hermanos de sangre, el desprecio y maltrato por lo distinto, la violencia, la locura, la muerte, la amistad, la búsqueda del amor o la relación de pareja. No son pocos los tópicos que Tennesse Williams propone admirablemente y Daniel Veronese dispone en la puesta y dirección.

La historia y la tragedia
Blanche Dubois (exquisita interpretación de Erica Rivas) llega inesperadamente a la casa de su hermana Stella (Paola Barrientos) en la ciudad de Nueva Orleans. Su actitud arrogante genera desconfianza en su cuñado Stanley Kowalski (Diego Peretti), un rudo obrero de origen inmigrante, cuya personalidad atrae y repele a Blanche con la misma fuerza. Mientras Blanche se deja fascinar por este nuevo mundo, la determinación brutal de Stanley por develar sus secretos la llevarán a retirarse aún más de la realidad hacia un mundo ilusorio.
La historia de la obra tiene características propias de la tragedia: existe en la trama una unidad de lugar (se desarrolla en un único espacio), unidad en el tiempo y unidad en la acción. Estas tres características de unidad establecidas por Aristóteles se dan en la trama: todo ocurre en un mismo momento en una casa en los suburbios de la ciudad de Nueva Orleans. En cuanto a la acción, el conflicto aparece cuando Blanche decide visitar a su hermana Stella, choca con la rudeza de Stanley y con lo distinto de los personajes del entorno.
Este conflicto hace que aparezcan distintos agon (luchas), cada personaje contra sí mismo y con los demás, sobre todo los tres principales.
Blanche vive su propio agon, consigo misma y con su entorno. Ciertamente despreciativa con el nuevo vecindario y la casa, por su precariedad o sencillez, es muy crítica con todo. Pero a la vez ese entorno que ataca es el único que la acoge y le da el lugar para vivir que ella no posee. Compite y desprecia a los demás, en la misma medida en que los necesita: el amor de su hermana que mitiga un poco su soledad, la posibilidad de encontrar el amor con Harold Mitchell (amigo de Stanley, protagonizado por Guillermo Arengo) o la bebida alcohólica que otros le consiguen porque ella no se la puede costear a causa de su debacle económica.
Stanley, trabajador y digno hijo de inmigrantes polacos, tiene su agon al intentar desenmascarar las mentiras de su cuñada. Se muestra amoroso con su esposa y contento con esperar familia; pero también esconde un lado rudo y violento para con el género femenino, al que a la vez ama, necesita y castiga.
Por su parte Stella también vive su propia lucha, entre los deseos contrapuestos de su hermana y de su marido. Se muestra comprensiva, amorosa y cuidadosa con los seres más cercanos e intenta conservar a la familia que logró tener, aún cuando ello supone resignarse al maltrato y al encubrimiento.
Retomando los postulados de Aristóteles respecto de la tragedia, el filósofo sostiene que el héroe debía ser una persona de un nivel ético importante. En ese sentido, el planteo de esta obra se acerca más a la concepción de Arthur Miller, que considera que la tragedia es en verdad optimista, centrada en el hombre común.
El héroe trágico está abocado a reclamar la parte que le toca como persona, lucha y no se queda de brazos cruzados. Es así como “la posibilidad de la victoria se encuentra allí, en la tragedia”, como dice Miller, y es en estos tres personajes que hay una lucha, desde sus vidas “comunes”.

Tres tópicos
Según mi interpretación, se pueden analizar tres temas en la obra de Williams: la hipocresía, el “deber ser” y los extremos.
En cuanto a la hipocresía, la obra me recuerda a lo visto en clase acerca de la actitud de algunos frente al nacimiento de la burguesía y todas sus implicancias: estuvieron los que optaron por tomar una actitud hipócrita, mostrando o diciendo algo cuando en realidad sostenían lo contrario. Sin embargo, muchas veces necesitamos de la hipocresía para poder vivir en sociedad.
En cada agon de los personajes hay una hipocresía. Blanche construye para afuera una serie de mentiras, por ejemplo sobre su vida amorosa pasada, que le sirve para mostrarse “superior”, cuando en realidad ni ella misma termina distinguiendo la realidad de la fantasía o de su deseo en aquello que relata. Stanley ha logrado construir una familia y lo que ama es lo mismo a lo que trata con violencia. Stella le enumera a su hermana las bondades de su vida, de su marido y de su entorno, cuando la realidad termina demostrando que no es todo tan ideal como ella lo cuenta.
Según sostuvo Williams, “no existe la gente `buena´ o `mala´. Algunos son un poco mejores o un poco peores, pero todos son movilizados más por los malentendidos que por la malicia”. No todos somos ni tan buenos ni tan malos. Esta actitud hipócrita es apenas una manera, sino la única, que los personajes encuentran para poder vivir.
Por otro lado, hacia el final de la obra, Blanche sostiene que: “-No digo la verdad, sino lo que debería ser la verdad”. Ahí está el deber ser. El personaje construye el relato de su vida, sus sentimientos y su pensar en lo que debería ser o debería haber hecho. Y esta confusión hace que llegue un punto que ni ella misma pueda distinguir entre lo construido, lo inventado, lo real, lo feliz o lo doloroso, camino que inevitablemente la llevará a la locura.
Por último, comenta Veronese: “La lucha por defender, por salvaguardar nuestro espacio privado destruye muchas veces la necesaria prudencia que debe existir hacia el otro, provocando que se pierda el sentido de la verdadera existencia. Pero está en la condición humana en general, no en una clase, la imposibilidad de evitarlo”.
Son las situaciones extremas, como por ejemplo la locura, los recursos que Williams utiliza para mostrarnos la posibilidad o imposibilidad de las circunstancias de la vida. Blanche vive su aporía, su sin salida, y se refugia en un mundo que está lejos del de su hermana y del de su propia vida. Así es que dice: “La belleza es algo efímero”.