Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
13 Octubre 2011

¡La televisión es todo un éxito!

Por Multimedia Maimonides
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La alumna Juliana Lliteras, del primer año de la Licenciatura de Tecnología Multimedial, Cátedra de Humanidades, nos ofrece sus reflexiones sobre la película argentina “La antena” (Esteban Sapir, 2007), la cual fue presenciada dentro del “Taller para pensar el cine argentino”, organizado por la Universidad Maimónides.

¡La televisión es todo un éxito!

“La Antena” es una película de género fantástico con influencias del expresionismo alemán y del cine mudo, en donde todo está analizado y expresado de una forma peculiar. Es un cine que no tiene época ni fronteras, ya que posee una trama en la que todos estamos involucrados y no hay referencia de lugar, ni un momento histórico específico (salvo por la connotación de la estética).
La película muestra una visión exagerada de la sociedad de consumo, en donde las personas pierden cosas fundamentales a cambio de consumir. Es interesante ver como el sistema, representado -en mi opinión- por la niña encerrada en la bola de cristal (casi como un ente, trabajando sin descanso), se las ingenia para ofrecer productos con ayuda de la televisión, a costo de los consumidores mismos (o en este caso, sus voces).
No es casual que el director haya decidido que lo que pierden los habitantes de este mundo es la voz, ya que esto refiere directamente a la pérdida de comunicación y de la propia opinión, ya que el habla es el medio por excelencia para expresarse.
Otro hecho interesante es que el principal secuaz del Sr. Televisor sea un Hombre rata, mientras que otros menos importante no poseen siquiera identidad. Esto es una acusación a las personas que luchan por una empresa o por un fin que no le son propios, es decir, que no las representa ni les da beneficios, sino que por el contrario los perjudica.
Desde que se afianzó la TV como uno de los elementos de consumo más habituales en nuestra sociedad, muchas personas la han criticado al asociarla directamente con el concepto de empresa y monopolio. Según estos cuestionamientos, la televisión no sólo ofrece un producto efímero, sino que por el contrario, ofrece educación y creencias bajo la forma de información, y es por lo tanto muy importante comprender que la programación es un reflejo de cierta cosmovisión e intereses, los que no necesariamente coinciden con los nuestros.
Varios afirman que la opinión pública no existe, ya que la opinión de la masa es la voz de un grupo pequeño de individuos que actúa en los medios para transmitir el parecer de los dueños de estas empresas, y el público sólo las acepta como propias (y a veces las asume como bandera de lucha).

Cine expresionista

¨El cine expresionista alemán impuso en la pantalla un estilo subjetivista que ofrecía en imágenes una deformación expresiva de la realidad, traducida en términos dramáticos mediante la distorsión de decorados, maquillajes, etc. y la consiguiente recreación de atmósferas terroríficas o, cuando menos, inquietantes. El cine expresionista se caracterizó por su recurrencia al simbolismo de las formas, deliberadamente distorsionadas con el apoyo de los distintos elementos plásticos. La estética expresionista tomó sus temas de géneros como la fantasía y el terror, reflejo moral del angustioso desequilibrio social y político que agitó a la República de Weimar en aquellos años. Con fuerte influencia del romanticismo, el cine expresionista reflejó una visión del hombre característica del alma “fáustica” alemana: muestra la naturaleza dual del hombre, su fascinación por el mal, la fatalidad de la vida sujeta a la fuerza del destino.¨
El autor de la película crea un mundo en donde rige la maldad y principal villano tiene como fin conquistar el mundo, sin importarle que el medio sea devastar al ser humano.
El sistema de este lugar es tan excelente que incluso cuando los subordinados observan con sus propios ojos su funcionamiento, continúan obedeciendo. El Hombre rata ve a la niña encerrada en la bola, procesando las palabras y convirtiéndolas en comida, y para mi sorpresa, sigue peleando contra esta familia que lucha por el bien común. A pesar de esto, el autor da un mensaje esperanzador: una familia cualquiera decide hacerse responsable del niño que podría salvar la comunicación, poniendo en riesgo su propia vida y luchando por algo mejor y justo.
Gracias a la trama y las decisiones estéticas: el uso del blanco y negro, el sonido con adjuntos orquestales, la perspectivas rotadas, los enfoques mediante algo similar a un ojo de pez, los cambios de planos, la iluminación y las sombras, los recursos del montaje -como los fundidos en negros y la cortinilla-, han logrado construir una realidad deformada como el género indica. También la utilización de determinados recursos cinematográficos reunió condiciones similares a un comic, esto sumado a los símbolos nazis y al Hombre rata, que me recordó especialmente al comic Maus.
En conclusión, me pareció una película interesante hecha con buen gusto. Me resultó también llamativo su origen, ya que no encontré características comunes con el cine nacional.  La misma trama del film explica la razón por la cual este no es el cine que podemos acceder con facilidad, ya que no es el elegido para transmitir en todos los hogares.
Considero que es muy importante que este tipo de cine recorra la mayor cantidad de televisores posibles, por esto, me fue muy grata la experiencia.