Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
2 Junio 2008

Graciela Taquini en ArteBa y C.C General San Martín

Por Multimedia Maimonides
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En la 17a feria de arte contemporáneo, presentó "Lo Sublime/Banal" y en el CCGSM se encuentra a cargo de la curaduría de "Naturaleza y Artificio".

"Para una artista contemporáneo -o joven- no existe la división entre el arte y la imagen en movimiento. Pasa de plataforma en plataforma, de lenguaje en lenguaje, de formato en formato; sin ningún tipo de cuestionamiento".

Graciela Taquini es una artista personalísima que tuvo el talento y el coraje para hacer siempre lo que quiso. Y siempre es noticia porque cada vez que se aventuró a conocer el sabor de la transgresión tuvo éxito. Por eso, amablemente, suele eludir al vicio número uno de la crítica nacional: el encasillamiento.

Es que Taquini no sólo va de plataforma en plataforma, de lenguaje en lenguaje y de formato en formato -tal como reza esa respuesta casi ensayada a la que apela cuando intentan catalogarla- sino que también, y en muchas ocasiones al mismo tiempo, puede adentrarse en los apasionantes universos de una o varias obras con la subjetividad calificada del curador.

En la última semana de mayo, "la artista" presentó una de sus realizaciones más emblemáticas: "Lo Sublime/banal", en el marco de la diecisieteava feria de arte contemporáneo: ArteBa 2008.

Paralelamente, "la curadora" se encuentra a cargo de la exposición, valuación, manejo, preservación y administración de las obras pertenecientes a la muestra "Naturaleza y Artificio. Entre la armonía y la crisis", que hasta el 30 de junio tendrá lugar en las instalaciones del Centro Cultural General San Martín.

Así se denominó al espacio de nuevas tecnologías, arte digital y video creaciones que tuvo lugar en ArteBa, hasta el 2 de junio. Durante varios días, cuerpos virtuales, animaciones, video juegos y otras representaciones de diferentes estéticas fueron proyectadas en ese espacio de combinación de dos conceptos: Caja negra/Cubo Blanco.

La caja negra fue, históricamente, el dispositivo óptico que permitió captar la imagen de la realidad para transformarla en la realidad de la imagen. Conocido como cámara oscura, este aparato fue una asidua herramienta de la pintura y el dibujo a partir del siglo XVII. En el siglo XIX fue el principio que permitió la invención de la cámara fotográfica, a la que siguieron luego la de cine, televisión y video.

El cubo blanco es el paradigma del espacio expositivo moderno, la sacralización del lugar del arte por excelencia que se propone como un ámbito de pura neutralidad, de aislamiento y separación del mundo ordinario. Desarrollado a lo largo del siglo XX, en los últimos años ha sido duramente criticado, entre otros, por la producción electrónica.

Las nueve cajas negras entonces, instaladas en el seno de ArteBa, abrieron la puerta a un tipo muy particular de producción inmaterial: son obras monocanal, es decir, presentadas en una pantalla única, una forma a medio camino entre la video instalación y el video objeto.

Y allí ocupó un importantísimo lugar "Lo Sublime/banal", ese ejercicio en el que la cámara recorre sin solución de continuidad un ámbito doméstico y donde la historia tiene una revelación.

De poder resumirse, es el diálogo de dos mujeres maduras que, batido de crema por medio, en lugar de hablar de temas cotidianos, reviven una historia de más de treinta años atrás que parece haber marcado sus vidas. En 11 minutos, queda en claro qué es lo sublime y qué lo banal y cómo influye Julio Cortazar en el relato.

"Naturaleza y artificio: entre la armonía y la crisis"

El término "curador" proviene del latín curator y significa "cuidador", "encargado de resguardar un legado". Los especialistas sostienen que el rol de curador y su prestigio están ligados al advenimiento del arte contemporáneo y a la realización de exposiciones temporales e itinerantes.

Entre las/ los curadores más importantes de nuestro país, Graciela Taquini ocupa un lugar de privilegio y ha curado muestras argentinas en Lisboa, Madrid, Cuba, Colombia y Montevideo, por nombras sólo algunas naciones y ciudades.
Por estos días y hasta el 30 de junio, estará a cargo de la curaduría de la exposición "Naturaleza y artificio: entre la armonía y la crisis", que se desarrolla en el Centro Cultural General San Martín (CCGSM).

En otro intento de explicación, puede decirse que "Naturaleza y artificio" es el conjunto de apropiaciones, instalaciones, reciclajes, maquetas, fotografías y video, a cargo de artistas de distintas generaciones y proveniencias estéticas, que explora el mestizaje entre las formas orgánicas y abstractas que se expanden en distintos espacios con el fin de crear una naturaleza inédita, más ligada al artificio que al naturalismo.

Las obras invaden la arquitectura creada por Mario Roberto Alvarez, de concepción pura y modernista, y los materiales nobles de la infraestructura (acero, madera, vidrio, mármoles) juegan un contrapunto con materiales reciclados como tela, cera, papel, cartón o tiza. El contraste entre las imágenes de una Nueva York idealizada y una Argentina con cicatrices responde también a este contrapunto.

La muestra resulta así una señalización sobre las diversidades entre lo moderno y la creatividad del presente en una sociedad que ha recorrido el ideal racionalista de la Modernidad, la falta de utopías de las postmodernidad, hasta intentar vislumbrar un camino abierto y superador, el de la imaginación.