Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
17 septiembre 2006

Carta de Regina Steiner, Decana de Humanidades

Por Multimedia Maimonides
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Queridos amigos: Quise empezar esta breve carta con un par de citas que siempre me gustaron y que quiero compartir con ustedes, especialmente luego de la hermosa vivencia que hemos tenido en la Universidad Maimónides la semana pasada y que avala exactamente los dichos de Camus y de Churchil. Me refiero a la presentación del programa “Dioses de Barro, lo efímero de la eternidad” realizado por la Escuela de Comunicación Multimedial, la Escuela Universitaria de Artes Combinadas y el Cebbad de nuestra universidad, la Fundación Reunión y el Orquideario del Jardín Botánico de la Ciudad de Buenos Aires.
Ustedes saben que formo parte de la Universidad desde sus inicios, y que la he visto crecer con mucho orgullo, en sus aspectos educativos, formativos, científicos y culturales. El movimiento cultural que se produjo el 4 de mayo en cual se aunaron la biología con la tecnología y la más abstracta de las artes, la música, me ha emocionado profundamente. Estoy segura de que muy pocas casas de altos estudios de nuestro país pueden darse el lujo de contar con un nivel tan importante de expresividad y comunicación. Además de la coordinación y la organización que permitió que todo lo que estaba ocurriendo se desarrollara dejando en los espectadores una sensación de espontaneidad en la creación.
Aquí hubo verdadera creatividad, en el mejor nivel, por parte de los alumnos, los directores de carrera y profesores que los guiaron, por la riqueza de las propuestas: las esculturas vivas, la hermosa elaboración multimedial y la belleza de la música, sin olvidar la disertación científica sobre las orquídeas.
Quiero agradecer a todos los que participaron e hicieron posible este evento porque nos permitieron a todos cumplir en parte con la idea de Goethe:

“Los hombres se inclinan a contentarse con lo que es más común; es así que el espíritu y los sentidos mueren y dejan de ser capaces de percibir lo bello y lo perfecto. Todos deberíamos estudiar, por todos los medios posibles, para alimentar en nuestra mente la facultad de sentir… Es por esta razón que deberíamos, cada día, por lo menos, escuchar una pequeña canción, leer un buen poema, ver un hermoso cuadro y, si fuese posible, decir algunas palabras razonables.”

Goethe, de Wilhem Meister.