Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
26 junio 2006

Entrevista a Dina Roisman: artista de "Sinestesia"

Por Multimedia Maimonides
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Julia Masvernat y Dina Roisman realizaron imágenes en “Sinestesia” durante toda la noche del miércoles 24 de mayo en una presentación que reunió, además, a las bailarinas Gabriela Prado y Eugenia Estévez, junto a los músicos Enrique Deschutter y Sami Abadi en la primera parte y, en la segunda parte a Fabiana Caprioti acompañada por la música de Diego Vainer.

El trabajo con las imágenes que desarrollaron fue diferente al resto de las presentaciones, porque ellas utilizan diapositivas que proyectaron, en esta oportunidad, tanto en fondo del escenario como en las paredes laterales.

Dina Roisman, quien es diseñadora gráfica, integrante del colectivo de artistas Terraza y docente de la Escuela de Comunicación y Diseño Multimedial de la Universidad Maimónides, entre otras instituciones, pocos días después de Sinestesia habló de su experiencia en el evento y nos permitió conocer un poco más de su perfil profesional.

¿Cuál es la evaluación del evento en general y de tu participación junto con Julia?

Todavía no hubo una reunión grupal de evaluación. Estuvimos conversando un poco por separado. El evento me gustó, y, comparándolo con el que se hizo el año pasado en el CCGSM (Centro Cultural General San Martín) pienso que hubo mejorías. Me parece que evolucionó, seguramente todavía queda mucho por madurar, ya que si bien cada uno tiene su propia experiencia en el campo de la improvisación para todos los que participamos es un formato nuevo, y en muchos casos trabajamos juntos por primera vez.

¿Ustedes también improvisan?

Sí, hay improvisación en lo que hacemos. Si bien las imágenes ya están definidas con anterioridad, vamos modificando el orden en el momento, las vamos mezclando.

Se genera un diálogo a través de las imágenes. Eso es algo que a mi me resulta muy placentero, la posibilidad de sorprenderse por lo que está pasando mientras lo vamos generando, el juego con esa sorpresa…

¿Es un momento creativo? ¿Lo viven así?

Son tres “momentos” que se entrecruzan en este caso. El objetivo es que se genere una obra conjunta a través del diálogo entre sonido, danza e imagen.

Hubo un momento en el que las imágenes parecían representar una telaraña. La bailarina se acercó. Jugó con ese efecto, que unido a las frases que expresó en escena le dieron un sentido a la acción, de cierta teatralidad. En relación a la escenografía con la que se trabaja en teatro, que a veces es muy minimalista y simbólica, ¿creen que el recurso de las diapositivas se puede utilizar por ejemplo, para construir la escenografía de una obra? ¿Lo pensaron de esa manera?

No lo habíamos pensando directamente como escenografía pero sí como una construcción de espacio. Por eso siempre preferimos no utilizar pantalla, sino proyectar en un rincón, o buscar los ángulos… y es porque siempre estamos pensando los dibujos como líneas que definen espacios, como arquitecturas de luz.

En otras de sus presentaciones en festivales como Fuga Jurásica o fiestas de música electrónica, las proyecciones se realizaban en relación a una muestra o sobre la gente, pero este escenario generó otra percepción.

La diferencia, además, fue que en este caso pudimos reunirnos antes con las bailarinas, conversar sobre las imágenes e intercambiar ideas. El interés era mutuo y eso se notó en la conexión entre las partes.

Incluso hicimos una serie nueva de diapositivas con una búsqueda geométrica. Muchas de las imágenes están generadas a partir de fotografías, o dibujos sobre fotos, así que siempre, aunque sea implícita, tienen la noción de espacio, de estructura.

¿Cómo trabajan las imágenes?

Algunas veces trabajamos con dibujos escaneados y procesados después, otras veces directamente dibujamos en la máquina, o sobre una foto en la computadora.

¿Siempre dibujan con la computadora?

En la instancia final sí, a veces partimos de un dibujo a mano y después vamos a la computadora pero siempre hay un momento de dibujo digital.

¿Cuánto hace que empezaron con esta forma de expresión ?

La primera vez que trabajamos juntas con estas imágenes fue cuando se presentó “De rama en rama” con el colectivo Terraza, en el Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, hace dos años.

¿Cómo surgió la idea?

Teníamos la sala a disposición en el museo, y la idea era intervenir visualmente en ese espacio tan particular, trabajando con texturas que pudiesen tener cierta relación con la naturaleza. El evento era una lectura de poesía, en la que también había música en vivo en los intervalos. Usamos cuatro proyectores y proyectamos sobre las vitrinas, el techo, las paredes…

Además de esta faceta artística ejercés la docencia y tenés una obra en forma individual que fue presentada en diferentes lugares. Habláme de tu obra.

Relaciones de incertidumbre es un proyecto de net.art que desarrollé con una beca en el MECAD (Media Centre de Art i Disenny) en Barcelona, entre el 99 y el 2000, en el que investigué sobre el azar y el juego, entre otras cosas. Otro proyecto, también de net.art es Toutesdirections, que empecé en una residencia en Le Fresnoy Studio National des arts contemporains, en Lille, Francia, en el 2001. Era un intercambio entre España, Francia y Alemania, en una institución que financia el desarrollo de distintos proyectos de investigación de arte y nuevos medios, como instalaciones interactivas, cine, video, etc.

La consigna era desarrollar un proyecto que tuviera relación con la vida en la ciudad que le había tocado a cada uno (éramos dos en Lille, había dos artistas en Barcelona y dos en Colonia). Eran ciudades desconocidas en general para cada uno de nosotros. Teníamos dos meses para desarrollarlo y al final se hizo una muestra en Colonia con los seis proyectos. Trabajé sobre la idea de la desorientación en una ciudad desconocida, basándome en los estímulos auditivos como punto de partida: salía a la calle y hacía preguntas simples del tipo de “¿dónde está el correo?”, “¿hacia dónde está la plaza más cercana?”, y grababa las respuestas. Así, fui armando un mapa sonoro que estaba hecho de indicaciones “dos cuadras a la derecha, una a la izquierda…”, que fue el entorno principal del proyecto interactivo.

¿Este trabajo lo mostraste también en Argentina?

Sí, en el MAMBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), en DIBA (Diseño Interactivo Buenos Aires), y en Montevideo. Es un proyecto con muchas etapas, de esos que se retoman y cuesta cerrar.

¿Estudiaste dibujo? Contáme un poco cuál es tu formación.

Estudié Diseño gráfico en la UBA (Universidad de Buenos Aires) y en paralelo fui durante muchos años a talleres de formación en pintura, dibujo, y fotografía.

¿Por qué diseño gráfico?

Toda mi vida había dibujado y me interesaba todo lo que tuviera que ver con la plástica. En el momento de elegir, lo vi como una posibilidad de tener una salida laboral interesante, teniendo en cuenta que me gustaba trabajar en el campo visual. Así que decidí probar para ver de qué se trataba, y con el tiempo me fui enganchando.

¿Cómo surge la fusión entre el dibujo y el arte digital?

Me conecté con el medio digital cuando empecé a trabajar. Trabajé mucho tiempo en un estudio de diseño y después en el diario Clarín, en el sector de medios digitales desde el 97, cuando se iniciaban los diarios online en Argentina. Me fui conectando y al mismo tiempo fui probando qué otras cosas se podían hacer con esas herramientas y con el material que estaba produciendo en ese momento.

¿Cómo llegó la docencia?

Empecé como ayudante cuando estudiaba en la UBA, luego algunas charlas y clases cuando estuve en Barcelona, en el MECAD y en ESDI (Escola Superior de Disseny), y así fueron surgiendo nuevas propuestas en ese campo.

¿Qué te brinda la docencia?

Disfruto cuando noto interés por lo que estoy transmitiendo, cuando descubro que se despertó algo que nadie sabía que estaba ahí. Dar clases es enseñar y aprender al mismo tiempo, y eso es muy valioso. Es un aprendizaje que no puede producirse de otra forma.

¿Qué te interesa transmitirle a tus alumnos?

Depende de los grupos en cuanto a si son clases de arte o de diseño, pero me interesa que lo que enseño les sirva como herramienta cuando lo necesiten. Particularmene en Maimónides, no pedimos que sean artistas, pero sí que puedan acercarse a todo lo que tiene que ver con el arte, que lo descubran.

Si en el futuro les interesa dedicarse a eso, muy bien, y si no, es importante que puedan aproximarse y tomar lo que les pueda servir más adelante.

¿Cuáles son los objetivos de la materia que dictan junto con Julia Masvernat en la Universidad Maimónides ?

Los contenidos en este caso tienen que ver con la relación entre arte y tecnología. Particularmente nos interesa que nuestros alumnos puedan conocer la obra de otros artistas, que puedan descubrir cómo hace muchos años se hicieron cosas que tenían ciertos conceptos que se pueden ver ahora en proyectos de “nuevas tecnologías”.

Nos interesa que puedan conocer, experimentar… que puedan plantear un proyecto, y que sepan presentarlo, analizarlo y desarrollarlo. Es bastante difícil a veces… También nos interesa que experimenten la producción y el trabajo en equipo.

Dina Roisman participará nuevamente en la tercera presentación de “Sinestesia” programada para el mes de octubre y, en el Festival Artmedia de la Escuela de Diseño y Comunicación Multimedial de la Universidad Maimónides, a realizarse en el Centro Cultural General San Martín el 17 de agosto, en donde también sus alumnos presentarán los proyectos desarrollados bajo la supervisión de la cátedra, que comparte con la artista y diseñadora Julia Masvernat.