Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
1 agosto 2005

Entrevista al profesor Cuevas de la cátedra de Piscitelli

Por Multimedia Maimonides
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Hernán Cuevas es un joven docente de la cátedra de Comunicación de la Universidad Maimónides de la cual es titular Alejandro Piscitelli. Hace algunos años dejó su Neuquén natal para instalarse en Buenos Aires y desde hace dos, forma a los futuros egresados de la licenciatura en Multimedia que lo reconocen como uno de sus docentes más queridos, quizá porque a su caudal de conocimiento suma calidad humana, transmitiendo su saber con calidez y sencillez.

¿Cómo decidiste estudiar Comunicación Social ?

Es muy extraño, pero lo decidí porque cuando terminé los estudios secundarios, la carrera parecía ser una solución para quienes no sabían qué hacer a los 18 años.

En aquel momento, la elección oscilaba entre medicina y comunicación, pero dado que me gustaba el periodismo y que siempre tuve inclinación hacia las humanidades, tomé la gran decisión que fue venirme a vivir solo a Buenos Aires para comenzar a estudiar en la UBA (Universidad de Buenos Aires).

Luego la carrera me apasionó, la disfruté muchísimo, pero lo cierto es que según las estadísticas se anotan muchos alumnos y se reciben muy pocos.

¿Qué te aportó la carrera?

Una de las primeras materias que cursé fue Comunicación I que es una materia importante en donde se estudian los textos de la Escuela de Frankfurt y ya desde aquellas lecturas comenzamos a apasionarnos con el área.

Lo que te brinda la carrera es que te ayuda a pensar. No te prepara para el mundo laboral, no tiene una salida laboral concreta, ya que la comunicación es un paradigma que abarca todos los campos pero, a la vez, esto te permite buscar por tu propia cuenta donde insertarte.

El legado más grande que me brindó la Universidad de Buenos Aires es el desarrollo de un pensamiento crítico, el poseer herramientas teóricas y poder encontrarle una vuelta más a las cosas.

Además, en la UBA hay gente muy interesante más allá de las dificultades presupuestarias que existen en la universidad estatal. La carrera se la debo a quienes enseñan por pasión, por amor a lo que hacen. El 90 % de los docentes lo hacen por estos motivos.

¿Cómo surgió tu vocación docente?

Comencé como ayudante de segunda de la profesora Florencia Morado, en el Taller de Telemática y Procesamiento de Datos del que es titular Alejandro Piscitelli. Ahora no estoy en la UBA porque quiero dedicarme a mi tesis que todavía tengo pendiente.

Cuando Florencia dejó la cátedra en el año 2002, Piscitelli confió en Patricia Pomies y en mi para ser ayudantes de la cátedra de la UBA y, también, de la Universidad Maimónides en donde continuamos hasta hoy. Entonces, tenía 22 años y fue un desafío que me gustó, ya que comencé dando clases para alumnos que me llevaban más diez años de edad.

¿Sobre qué trata la tesis que estás elaborando?

Sobre la docilidad de los cuerpos en internet. Si bien estoy trabajando esta idea con determinados textos, todavía no definí la hipótesis, pero apunta a investigar lo que está pasando con los cuerpos frente a la pantalla de la computadora, y qué pasa con los cuerpos de las personas que están conectadas a la red.

Comunicación para todos los gustos

¿En qué trabajás actualmente?

Hago de todo, pero básicamente me dedico a la gastronomía. Una vez en una entrevista de trabajo me dijeron si esperaba que me contratarán para actividades del campo intelectual, yo me reí y con humor les dije que actividades "fondistas" las había hechos todas, desde ser mozo, barman, o empleado de una hamburguesería.

Me gusta mucho cocinar y tengo una empresa de catering: ¨Kurkuma¨. En este momento trabajamos en un restaurante del microcentro, que es una casona antigua muy linda. Además de programar y preparar los platos, realizo la difusión del local.

También, hace tres años que trabajo en Intel, en donde comencé porque necesitaban una persona con perfil pedagógico para viajar al interior explicando los usos educativos de las tecnología. Coordino, además, las promociones que realiza la empresa, genero la línea de comunicación con la gente a partir del speech de presentación y venta de un producto, testeo los resultados, y en base a un informe que elaboro se preparan las nuevas promociones, como la que realizamos en Buenos Aires Digital 05 en donde presentamos el concepto de Hogar Digital.

Hay muchos trabajos que los realizo para conseguir dinero pero hay otros como lo que hago en Maimónides que son un placer. Realizo muchas actividades que regocijan el espíritu como leer, ir al cine, organizar cenas con amigos y para todo esto se necesita dinero, además quiero viajar a Europa un tiempo y volver al país.

Otra de las cosas que hago es planificación de la comunicación. Es decir diagnosticar y planificar las virtudes y defectos comunicacionales de instituciones como consultor de comunicación. Pude desarrollar una experiencia muy importante en la Fundación Del Viso, que es una Organización no gubernamental (ONG) que tiene un plan de acción comunitaria, un comedor y apadrina a escuelas.

¿Pensás tener tu propia consultora alguna vez?

Si, pero en Argentina es difícil, ya que no se planifica en general y mucho menos comunicacionalmente. No hay mercado en el país, porque la planificación de la comunicación es a largo o por lo menos a mediano plazo. Integra publicidad, prensa, comunicación interna, externa, difusión, etc. y las empresas no invierten en el área.

¿Cuáles son tus proyectos?

Mi proyecto es instalarme en Barcelona para hacer un master en Tecnologías de la Educación; que es uno de los temas que me interesan desde hace un tiempo; que tenga relación con los contenidos que trabajamos en la cátedra. Ya estuve en España y tengo la ciudadanía. Además allí vive uno de mis hermanos y mi tío.

Barcelona es la capital de la tecnología y la comunicación en Europa, por eso espero obtener una beca pero si no lo logro trabajaría en lo que pueda hasta concretar el master.

Otra opción es continuar mi proyecto gastronómico, ya que mi hermano es chef y mi tío tiene un restaurante en el que trabaja otro de mis hermanos. Me divierto mucho cocinando y organizando eventos y es por eso lo quiero profesionalizar.

¿Qué ofrece Kurkuma?

Comenzamos realizando eventos pequeños para familiares y amigos, y en la actualidad, empezamos a organizar comidas para empresas o por ejemplo para el día del periodista. Hacemos desayunos de trabajo, lunch, cenas para casamientos y cumpleaños, entre otras cosas.

Por mi parte organizo el evento en general, cocino y coordino al grupo, ya que incorporamos gente. Así que empecé como mozo y ahora tengo mi propio catering.

¿Estudiaste gastronomía?

No, sólo realicé algunos cursos con una chef muy importante pero la cocina es práctica más que teoría.

¿Cuál crees que es la importancia de la materia que dictás para quienes se dedican a la multimedia?

La materia tiene una pretensión filosófica. Los debates y los textos que incorporan los alumnos para el análisis de algunos procesos, como el paso de la oralidad a la utilización del alfabeto y la implementación de la tecnología, tienen un objetivo filosófico.

Desde la cátedra, intentamos brindar lo que yo creo fue el logro de algunas de las materias de mi carrera, que es generar pensamiento crítico. Les damos un corpus de textos con la intención de que funcione como una herramienta que les permita la obtención de un pensamiento crítico. Que aprendan a pensar más allá de lo observable, más allá de lo que se ve.

Al finalizar el encuentro con Hernán, afirmó que en su corta carrera docente le debe mucho a Piscitelli, a Florencia Morado y a la gente de la cátedra que confió en él.

Una interesante combinación de teoría y práctica expresan el genio y la figura de Hernán Cuevas, quien uno de estos días, si nos damos una vuelta por el centro, tal vez nos sorprenda con un plato de sushi a la MacLuhan.