Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
1 enero 2003

Nuevos Profesionales para el Siglo XXI

Por Multimedia Maimonides
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Einstein advirtió, hace ya más de medio siglo, que los imperios del futuro se construirían sobre la base del conocimiento. Enunció con sorprendente perspicacia que sólo serían exitosos aquellos pueblos que entendieran cómo generar y proteger el conocimiento, y cómo atraer y retener a los jóvenes capaces de desarrollarlo. Hoy comprobamos que, en efecto, el veloz avance de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación hace preciso contar con profesionales con nuevos conocimientos. Así parece haberlo entendido también la actual generación de jóvenes que recientemente ha comenzado a cambiar el perfil de inscripción en nuestras Universidades ("Por primera vez en 30 años cambia el perfil de la matrícula universitaria" – Clarín 6 de abril de 2004).

Entre las carreras emergentes con proyección hacia la sociedad de la información se encuentra la de Comunicación Multimedial, cuyo objetivo es capacitar a profesionales idóneos para proveer contenidos utilizando medios interactivos. La Multimedia (que no debe confundirse con los multimedios o conglomerados de medios de comunicación) es el campo relativo a los procesos de comunicación en los que el receptor participa en forma interactiva, utilizando tecnología informática, que permite combinar en forma integrada textos, sonidos, imágenes, animaciones y videos. La participación interactiva del receptor es la principal diferencia entre la Multimedia y los medios de comunicación audiovisual que la han precedido, como el cine y la televisión.

La escritura fue el primer paso del hombre en la transmisión del conocimiento, pero la misma es secuencial, mientras que el pensamiento humano no siempre avanza de esta forma. Esta fractura motivó a diversos estudiosos en la década de 1940 a iniciar la investigación sobre el hipertexto, que consiste en piezas de texto o de otro tipo de presentación de la información ligadas de manera no-secuencial.

En la visión original de sus creadores, Vannebar Bush, en el comienzo, y Engelbart y Nelson, en la década del ’60, el hipertexto permitía la creación de indicadores para colaborar en la búsqueda, procesamiento y almacenamiento de los datos que facilitaran la interacción con máquinas que almacenan grandes cantidades de información. Esta es la forma en que aún hoy navegamos habitualmente en Internet, utilizando los enlaces o "links" en forma interactiva.

Sin embargo, paralelamente al desarrollo del hipertexto y la experiencia de escritura no secuencial, continúan surgiendo nuevas formas de utilización de la información y experiencias intelectuales originales que también necesitan de la comunicación multimedial. Los DVD y los juegos interactivos son los exponentes más conocidos de la multimedia, y si bien en el desarrollo de ambos intervienen profesionales de diferentes áreas, el resultado final que llega al usuario es indefectiblemente producido por un experto en multimedia. Nuestro país cuenta con un gran potencial al respecto: excelentes narradores, dibujantes, animadores, directores de cine, programadores y comunicadores multimediales.

Asimismo, tratándose de productos digitales (es decir que pueden ser transmitidos a través de redes de datos –como Internet – o enviados en CD-ROM o DVD) esta especialidad es compatible con el Teletrabajo o trabajo a distancia mediante la utilización de tecnología informática. Es por ello que nuestro país se ha convertido en un importante productor de materiales de comunicación multimedial no sólo para los países de habla hispana, sino para todo el mundo, dado que ofrece una coyuntura económica favorable como resultado de la devaluación del año 2002, al tiempo que cuenta con profesionales de excelente calidad.

Pero el campo de acción de un comunicador multimedial no se limita a los ejemplos que mencionamos: día tras día nos asombramos al leer sobre nuevos avances tecnológicos y aparatos de reciente invención; todos ellos precisan de programación multimedial para poder ser operados en forma interactiva por sus usuarios. Destacamos entre otros los teléfonos celulares de tercera generación con cámaras fotográficas, grabación de sonido, filmación y reproducción de video incorporado, microcomputadoras que no sólo serán agendas sino una central de comunicaciones móvil, casas y electrodomésticos inteligentes y lectores de libros digitales interactivos.

Debemos por lo tanto formar a nuestros jóvenes en el conocimiento de las nuevas tecnologías necesarias para este siglo, esperando poder hacer realidad la predicción de Einstein, forjar un país avanzado para nuestros hijos y revertir las deficiencias aún presentes en nuestro sistema educativo. (Daniel Filmus: "Nunca se hizo tanto en tan poco tiempo" – La Nación 4 de abril de 2004)