Universidad Maimónides: Escuela de Multimedia
1 enero 2003

Dicotomías de Occidente

Por Multimedia Maimonides
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Los alumnos de primer año de la licenciatura en tecnología multimedial, Guido Gardini y Facundo Colantonio, reflexionan sobre el vínculo entre fe y razón a través de dos textos, que desarrollaron en el marco de la cátedra de Humanidades, a partir del libro "La Filosofía. Una invitación a pensar" de Jaime Barylko.

El pensamiento de Averroes, Maimónides y Tomás de Aquino
por Guido Gardini

La religión y la filosofía siempre permanecerán enfrentadas, pues la primera implica aceptar los milagros y creer en ellos, mientras que la segunda es terreno del entendimiento, de aquello que puede ser relacionado mediante lazos lógicos (a tal causa, tal efecto). Por esto, al entrar en Occidente, la religión tuvo necesariamente que enfrentarse al Logos (Razón).

Averroes plantea que no hay oposición entre filosofía y religión. Sostiene que van por caminos diferentes. Así, la religión expresa lo mismo que la filosofía, sólo que lo hace en un lenguaje que pueda ser comprendido por todos. Por otro lado, la filosofía está destinada a unos pocos, los sabios, pues son los únicos que pueden arribar a la verdad desnuda. De esta forma, existe una única verdad, pero dos maneras diferentes de transmitirla. En esta premisa se basa la teoría de "La Doble Verdad" creada por Averroes.

Maimónides estaba de acuerdo con lo planteado por Averroes. Sostenía que Dios es Verdad y Bien, y que para llegar a él, es necesario disfrazar la verdad con palabras que cualquier persona pueda comprender. Por eso se utilizan las metáforas e imágenes, las cuales tienen un significado que va más allá de lo que literalmente expresan.

Tomás de Aquino se opone a Averroes y Maimónides, pues plantea que fe y razón nunca podrán conciliarse porque poseen campos de acción distintos: la primera está dedicada a lo sobrenatural y la segunda hace hincapié en lo natural y terrenal.Por eso, si bien somos seres inteligentes, necesitamos de la revelación para acceder a lo sobrenatural, pues trasciende nuestro nivel de razonamiento.

La racionalidad helénica frente al mundo cristiano
por Facundo Colantonio

Con la caída del Imperio Romano, aquellos que no pudieron desarrollar la doctrina estoica, es decir, la mayoría de la población, necesitaban creencias, necesitaban basarse en algo. Es así como llega un grupo de judíos que propone la idea de Fe, la llegada del salvador Jesús, quien traía el "buen mensaje". Junto a este nuevo eje ideológico que toma la sociedad, también aparece la idea de pecado (Pablo de Tarso); y así se va formando una nueva creencia religiosa, el Cristianismo. Esta religión, planteaba una serie de relatos que le daban sentido a la existencia, teniendo como punto de partida un mito de la creación y un Dios eterno, omnipotente y omnisciente.

Y aquí surge el conflicto. La Edad Media muestra la racionalidad helénica (impuesta por el imperio de Alejandro Magno) y la llegada del Cristianismo. Este último, es un misterio, no tiene explicación racional, los hechos son milagrosos e imprevisibles, y todo es por voluntad de Dios. Para el racionalismo, todo tiene un fundamento lógico, no existe un comienzo, y Dios es perfecto, es acto, no puede tener voluntad ni propósitos, porque sino sería imperfecto; es inmóvil y hace fluir el cosmos.

A partir de entonces, la humanidad continuará con las dos posturas, aunque quizás con otro nivel de tolerancia entre ambas. Frente a esta confrontación de filosofía del saber y fe religiosa, aparece la idea racionalista de San Agustín, que propone unir la razón y la fe. Encuentra este lazo al decir que, así como la verdad racional está dentro de uno, la fe es íntima. Ante este surgimiento de diferentes posturas, se plantea la deutero-educación, para re-pensar todo lo aprendido, reflexionar, criticar.

Desde la filosofía árabe, llega Averroes, que continúa con la idea de fusionar la fe y la razón en algún punto. Así, postula que la filosofía y la teología son dos modos diferentes de expresar la misma verdad. Existe una verdad filosófica, pero que como es entendida solo por los filósofos, es transmitida a la sociedad por medio de la religión, en forma de simples relatos; y para introducir el concepto de creación en las creencias griegas, enuncia que Dios creó el mundo, pero desde la eternidad.

Desde España, el judío Maimónides explica la relación fe-razón planteando que el encuentro con Dios es el nivel máximo del pensamiento filosófico, el encuentro con la verdad y es transmitido al pueblo como el encuentro con Dios para que puedan comprenderlo. Por eso, dice que las religiones cambian según la cultura y el contexto, pero que la verdad siempre es la misma.

Oponiéndose a estas ideas de unificación, Tomás de Aquino, a partir del cristianismo, dice que la fe explica lo sobrenatural, lo que excede a la razón humana. El hombre debe tener elementos religiosos para poder alcanzar el bien superior que sobrepasa los límites de la razón. No opone fe y razón, simplemente conforman diferentes caminos.

En conclusión, el objetivo de todos ellos era llegar a la idea de vida contemplativa, aunque de diferente modo, cada uno con sus creencias y conocimientos.